Así lo veo, Ken: tiempo de espabilar, Louis.

Muchas veces solemos decir lo que pensamos en el momento equivocado en el lugar erróneo. Hay ocasiones en que las ideas y opiniones, contundentes o no, fluyen por tu mente con el imperante deseo de ser expresadas con la mayor beligerancia posible. Exclamarlas a los cuatro vientos, si lo prefieren. Bueno, no sé ustedes, mis queridos lectores, pero yo tiendo a tener muchas opiniones que me guardo de todos los temas que me apasionan y el fútbol no es diferente. En esta semana de La Soledad del Nueve, he creado la sección de Así lo Veo, Ken: un espacio en el que voy a redactar diferentes opiniones de tópicos que vagan por mi cabeza de manera incesante. Para el debut de la sección, mi perspectiva de la situación de Louis Van Gaal en el Manchester United, un pequeño análisis de sus tácticas y la no tan humilde opinión de quien suscribe acerca de qué alineaciones y jugadores son los más recomendables en base a lo que hemos visto esta temporada.
 
Si hay algo que proporciona Louis Van Gaal a un equipo de fútbol es el axioma de que no hay término medio en la opinión de su régimen. O lo amas o lo odias. O es blanco o es negro. O es Metallica o es Megadeth. Un entrenador tan brillante como divisor, pero cualquiera –Van Gaal incluido- sabe que eso es lo que consigues cuando lo contratas para tu club. La reputación de sus peculiaridades tácticas y carácter ultramente dominante lo preceden desde aquel triunfo histórico de la UEFA Champions League con el Ajax en 1.995 y desde entonces no han parado los incidentes y anécdotas, al igual que los éxitos. Más allá de sus dos pasos por el Barcelona –donde hizo más de un amigo y más de un enemigo-, los dos por la selección holandesa –el primero donde no clasificó al Mundial del 2.002 y el 2do donde fue el mejor entrenador en el de 2.014-, AZ Alkmaar y Bayern Múnich, fue en su llegada a Old Trafford donde encara el mayor reto de su carrera: restaurar al Manchester United a la gloria de antaño y convertirlo en el gigante inglés que ha sido tan temido y odiado a nivel mundial. Pero Louis se ha topado con muchos obstáculos desde su arribo: un equipo descompensado, jugadores que no han rendido al nivel exigido, problemas con la calidad defensiva, el más que remarcado desastre que ha sido el fichaje de Radamel Falcao y las tácticas del propio Van Gaal. Luego de todos estos sucesos, 150 millones de libras gastadas en materia de fichajes, los Diablos Rojos se encuentran cuartos en la Premier League con pocas posibilidades de ganarle la liga al líder Chelsea, en cuartos final de la FA Cup contra el Arsenal y eliminados de la Capital One luego de una debacle tempranera contra el equipo de tercera división inglesa, MK Dons, por cuatro a cero. Debido al catastrófico año que fue el régimen de David Moyes la temporada pasada, el Manchester acabó de séptimo y no están ninguna competición europea. Muchas han sido las variaciones en el planteamiento táctico durante la temporada, difíciles han sido de manejar las múltiples lesiones de los jugadores –más de sesenta en media temporada- y más complicado aún ha sido gestionar a unos jugadores que, la gran mayoría, han sido irregulares, por ser amables.
 
 
 
La realidad, enfocándonos en el tema meramente estético del fútbol, es que el equipo ha desplegado un fútbol realmente mediocre y que sólo ha mostrado unas breves lagunas de buen funcionamiento como fueron un par de triunfos contundentes contra entes como Queens Park Rangers, Hull City o Stoke City, que no son grandes oposiciones, siendo sinceros y con el respeto que estos equipos se merecen. Van Gaal ha enfatizo en sus ruedas de prensa acerca de la priorización del juego y se ha notado que ha, por lo menos, visionado un juego de posesión que luego desencadenaría en pequeñas, pero potentes, ráfagas de velocidad ofensiva para obtener la delantera y luego agotar al rival con dicha posesión para repetir el plan y así ganar la partida. Bueno, no ha sido así. Indiferentemente de jugar con una línea de tres o una línea de cuatro –que ha sido otras de las idiosincrasias del holandés en sus primeros meses en la institución-, el juego de posesión no ha sido efectivo desde el primer pase del arquero, David De Gea, a los centrales porque éstos no visualizan a un compañero claro puesto que el contención de turno, sea Michael Carrick o Daley Blind (o Wayne Rooney, como hizo contra el Burnley hace unas semanas), y en el caso de que lo visualicen, suele estar marcado y eso obliga a un pase hacia atrás. En el momento que el balón llega al mediocampo, los jugadores tienden a pasar el balón hacia atrás por temor a perder la posesión y los delanteros no consiguen el servicio para concretar oportunidades de gol, lo que obliga a reiniciar el proceso de construcción de juego –ésta ha sido, mis amigos, la temporada del United hasta ahora. ¿A qué se debe el problema del equipo en cuanto a pases ofensivos se refiere? Que los jugadores en mediocampo no poseen la capacidad de visionar los espacios para hacer un pase matador puesto que no está en sus características principales cuando consideras que el mediocampo ha consistido en la mayoría de los casos de jugadores como Blind, Di María, Rooney, Fellaini o Carrick. Los acotados son jugadores de carácter defensivo u ofensivo; no para la creación de juego y que tengan la capacidad de hacer un pase entrelíneas. Lo que nos lleva a Juan Mata y a Ander Herrera.
 
 
 
 
Como los dos únicos jugadores con la capacidad de liderar esta etapa tan crucial del equipo, uno pensaría que el binomio español sería el estandarte para esta misión pero tal no ha sido el caso. Esto es en parte justificable y en parte culpa de Van Gaal. El fichaje rutilante del Chelsea, Mata, es de una clase exquisita y capaz de servir a Falcao y a Van Persie con los balones para anotar, además de tener una capacidad goleadora nada desdeñable, pero posee la falencia de tener un físico poco resistente a la presión y a diferencia del equipo londinense donde estaba bien protegido por jugadores como Obi Mikel, Ramires o David Luiz, el español se ve muchas veces descuidado en el United y eso no le permite cumplir ese rol, por lo que Van Gaal lo ha dejado en el banco por ciertas etapas de la temporada. En el caso de Ander, la situación es algo compleja e injusta: no ha visto muchas oportunidades como titular, pero las seis ocasiones que ha empezado, ha hecho seis goles y cinco asistencias. Y eso es sólo en una base de estadísticas que poco aportan al fútbol; el juego de Ander en el once inicial ha proporcionado al equipo con mayor velocidad de tres cuartos de cancha en adelante, capacidad de recuperar –aunque no es su principal característica- y un rendimiento bastante regular, a diferencia de la gran mayoría del plantel. Pero Van Gaal parece estar empecinado en no poner al vasco con asiduidad –aunque hoy lo hizo en la derrota contra el Swansea- y sólo usarlo en momentos en los que no hay de otra o en partidos de FA Cup donde acaba salvándolo con goles vitales y de gran factura técnica
 
 
 
A la hora de hablar de esa línea fantasmagórica de pusilánimes individuos que el club llama defensa, simplemente hay que ver la foto de David De Gea –él es el la defensa del Manchester United con una temporada pletórica que lo ha encumbrado, a mi criterio, como el mejor arquero del mundo puesto que los Courtois, Neuers o Buffones del mundo no tienen que lidiar con defensores como los del United. Con la posibilidad de un retorno a Madrid con el “virus” del Real, como tan cariñosamente los apodó Sir Alex Ferguson, el futuro cercano del área defensiva del club se ve bastante negro. Defensores como Evans, Smalling, Blackett o Jones no han sabido cubrir las bajas de leyendas como Ferdinand, Vidic o Evra. Los laterales han cambiado de usuarios a causa de la variación de Van Gaal entre línea de cuatro y de tres, con Shaw y Valencia como los más asiduos con resultados mezclados, como es la costumbre esta temporada. Para el buen entendedor, ésta es obviamente el punto más débil de la plantilla y se ha visto muy seguido a pesar de haber concedido menos goles que la temporada pasada en este punto con Moyes. No estoy excusando en absoluto a Van Gaal; los problemas defensivos del United son enteramente su culpa puesto que no fichó a ningún defensor de clase mundial para liderar la zaga –Rojo ha sido un buen fichaje y ha rendido, pero no tiene los galones ni la calidad para ser un central de la talla de Jaap Stam o de Nemanja Vidic. La defensa se ha mostrado insegura, incapaz de salir a ras de piso con propiedad y jugadores como Evans o Blackett en particular se han visto particularmente desconcentrados en los partidos aunque éste último ha perdido protagonismo a causa de la recuperación de varios jugadores de lesiones y la aparición de un joven como Paddy McNair en la zaga que ha sido alternado en el área central y en el lateral derecho, que es otra posición donde se requiere refuerzos a causa de la pérdida de fe del holandés en Rafael y sólo tener en Antonio Valencia (un extremo por naturaleza) como una única opción en ese puesto y eso no es alentador. Ésta es el área donde Van Gaal ha tenido que ser más pragmático para controlar daños y el mal juego del United nace desde esta área donde David De Gea ha sido el principal baluarte con sus paradas y actuaciones de clase mundial, ya que los jugadores que están ahí no poseen la calidad suficiente y muestran tener cada uno diferentes falencias que acaban por acomplejar al equipo en diferentes etapas de los partidos. Están siendo fatales, a excepción de David “The Wall” De Gea. Pero pudieron haber sido peores.
 
 

 

Cuando en el último día del mercado de pases de verano se hizo saber del préstamo del Radamel Falcao al Manchester, todo el Planeta Fútbol estaba entusiasmado por comprobar cómo jugaría un equipo que contaba con una riqueza ofensiva sin parangón: Wayne Rooney, Robin Van Persie, Juan Mata, Ángel Di María, Adnan Januzaj y el propio Falcao. Era para hacerse agua a la boca. La realidad es que, exceptuando el arduo trabajo de Rooney y la más que aceptable cuota goleadora de Mata, el susodicho poderío ofensivo de los Diablos Rojos ha sido una decepción amarga y preocupante por diferentes motivos. A Wayne Rooney se le concedido la labor de conducir al equipo como capitán que es y le ha tocado llevar la “carga” de jugar de delantero, enganche, mediocentro y contención en múltiples partidos para ayudar al equipo, para lastimar su cuota goleadora y su rendimiento general, aunque ha cuajado nueve goles y tres asistencias. Ángel Di María fue una sensación en sus primeros partidos y demostraba ser esa figura ofensiva que podía servir a los delanteros con oportunidades y ha bajado muchísimo su nivel luego de una lesión y ser colocado fuera de posición como delantero en algunos partidos; pero lo más alarmante es su falta de físico para la Premier League y cómo su habilidad de leer los partidos para hacer el pase indicado o la jugada individual han decaído tanto que parece jugar por inercia y no con la inteligencia requerida –por ahora, no ha demostrado que vale lo que cuesta pero su calidad es indiscutible y es cuestión de agarrar ritmo en cuanto a actuaciones positivas se refiere. Lo de Mata ya fue explicado. El caso de Januzaj es delicado porque no ha jugado mucho en comparación al año pasado donde debutó y fue sensación; dicen algunos medios que Van Gaal lo quiere llevar de a poco pero creo que una cesión le hubiera venido bien porque en un sistema sin extremos y sobrepoblado de conductores (sus dos posiciones) no ha jugado mucho y se ha mostrado muy verde en los partidos en los que ha participado a causa de su pobre habilidad para tomar decisiones. Lo de Robin Van Persie esta temporada es como el del amigo alcohólico al que has tratado de ayudar a que se recupere varias veces: le das muchas oportunidades y parece ser que no le importa una mierda. A pesar de llevar diez goles esta temporada, se ha mostrado muy pobre en la participación, apático en cuanto al compromiso con sus compañeros y carente de esos momentos de genialidad que lo convirtieron en el histórico de la Premier League que es. Tal vez es un declive normal por la edad, pero pienso que es el que ya ha superado su fecha de vencimiento en el club y toca dejarlo ir cuando aún puede aportar un poco este año para irse de un modo algo digno.
 
Párrafo aparte merece el francamente desastroso paso de Radamel Falcao por el club. Plagado de lesiones en el comienzo, poca atención de Van Gaal para con él a mediados y un rendimiento malo, a falta de una mejor palabra, se puede decir que cuatro goles en diecinueve partidos es un saldo negativo para un delantero que arribó con la etiqueta de “clase mundial” y con un sueldo bastante voluminoso. Claro, Falcao tuvo una lesión bastante traumática pero si combinamos los partidos que tuvo en el Mónaco a comienzos de la temporada y los que ha tenido en el United, son más que suficientes para recuperar algo de la forma y el ritmo, así que un servidor piensa que eso no puede ser una excusa para quien fue para muchos el mejor delantero puro del mundo hace dos meros años. Pero mi decepción y crítica con el colombiano no es por su falta de gol; es porque se le ha visto débil protegiendo el balón, fácil de derribar, con un primer toque pobrísimo y carente de la técnica con la fabricó sendos goles con el Atlético de Madrid. Todas sus fortalezas de otrora parecieran haberse esfumado y sólo ha quedado su habilidad para hacer corridas inteligentes, pero eso es muy poco si tomamos en consideración lo que se espera de un delantero del Manchester United. No ayuda tampoco que su agente, el famoso Jorge Mendes, opine continuamente de su situación en el club y que fuentes cercanas al club aleguen su inconformidad con Van Gaal. El club monaguense espera que se paguen 43 millones de libras por él, pero a no ser que se renegocie esa cifra, no creo que el club pague esa cantidad por un delantero que no les ha generado dividendos futbolísticos y que está cercano a sus treinta años con fuertes problemas físicos. Para la eternidad del club quedará su mirada al ser sustituido contra el Preston North End en la FA Cup el lunes pasado. Tal vez sea la mayor decepción esta temporada.
 
 
 
A Van Gaal le toca espabilar. El período de luna de miel con los fans ha terminado y gracias a su derrota del día de hoy con el Swansea, el objetivo de llegar a la Champions está más complicado cuando rivales como Chelsea, Liverpool, Arsenal, City o Tottenham aún esperan su oportunidad para un duelo. Ya no hay tiempo para experimentaciones. El equipo ha pagado por su juego inerte y carente de penetración y confianza –resultados como aquel insólito y tristemente histórico 5 – 3 con el Leicester City son pruebas fidedignas de eso. El equipo sí ha mostrado resiliencia y espíritu de competición en los momentos más duros para poder conseguir puntos jugando muy mal, en contraste con la etapa Moyes donde los equipos se los merendaban a base semanal. Un servidor piensa que Louis ha dado con algunos puntos interesantes con el partido de hoy, pero haría un par de alteraciones. Aquí va:
 
De Gea
 
Valencia – Smalling – Rojo – Shaw
 
Blind
 
Di María – Mata – Herrera – Young
 
Rooney
 
Yo me quedaría con este once del Manchester United hasta el final de la temporada. La defensa es la mejor que se puede hacer con los jugadores que se posee y pienso que éstos cuatro son los que mejor manejo de balón tienen, con excepción de Valencia que es un “tapón”, sin ánimos de sonar despectivos, hasta que se fiche a un lateral de oficio en el puesto. Todos los jugadores seleccionados en el medio han mostrado una cierta regularidad e individuos como Young, Blind, Mata, Herrera o Di María permiten movilidad en el mediocampo, además de la capacidad de crear en el área rival. Herrera ha demostrado galones y creo que debe ser el creador principal del equipo, en conjugación con su excelente entendimiento con Mata. Young ha probado renacer con Van Gaal y es el mejor centrador del equipo por lo que debe ser titular para usar a Fellaini de recambio y último recurso cuando la cosa esté difícil para aprovechar su altura. Blind es el sucesor natural de Carrick y pienso que cuando gane físico, se va a notar más su presencia. Rooney es el mejor delantero de los que se tiene a disposición –además es el que posee mayor movilidad- y comenzaría a darle al joven James Wilson más oportunidades en la delantera puesto que un juvenil con ganas siempre va a poder más que un experimentado sin deseos de demostrar. Van Gaal ha llegado al punto más álgido de la temporada y aquí debe demostrar si tiene los cojones para sentar en la banca a un Van Persie en baja forma, si es capaz de dejar la posesión estéril para mayor claridad ofensiva, si puede organizar una defensa que hace aguas y si no deja que su ego se interponga en lo que es el mayor retO de su carrera. Credenciales tiene, sí, pero eso poco importa en el fútbol. Para los mandamases del club, quedar entre los cuatro primeros es imperativo para el futuro del proyecto del holandés y atraer mayor talento, además de ganar un título que ha eludido a la institución por años como es la FA Cup que sería un gran premio de consolidación luego de una temporada sin oportunidad de ganar la liga. Menos que eso… un rotundo fracaso, si consideramos el paupérrimo juego que se ha desplegado. La pelota está en tu cancha, Louis, y vas perdiendo uno a cero. ¿Vas a buscar la victoria o te vas a quedar pasándola de central a central?
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